¿Vértigo a los descensos sin nieve?
Para los amantes del riesgo y lo extremo: esto es lo vuestro.
Vale, está bien, esta vez coincido en que no es un deporte que todos queramos llegar a probar...Ya que es mejor tener a un orientador. Pero, no por eso, no hace falta que no sepáis de su existencia. Es más, le dará más que algún suspiro a un bolsillo, ¿verdad?

A casi todos no gusta la nieve, ¿cierto? Cada vez que llega esa época del año tan esperada pensamos que deberíamos ir, jugar un poco con la nieve y, por último pero no menos importante, probar a esquiar. Pero, por desgracia, no siempre podemos. ¡Desgraciada nieve, ven a mi!

¿O tal vez no haga falta? Para ello os he traído el... Freeboard. ¡Sí! El freeboard nos sacará de algún que otro apuro. ¿Por qué? Iguala a la perfección la adrenalina del descenso al hacer snowboard y nos ahorramos aquel dinerillo que gastaríamos para llegar a la nieve. Mejor imposible, ¿no?
El freeboard se practica sobre asfalto y se trata de bajar pendientes (bastante, ¡uy!) pronunciadas con una tabla. Las seis ruedas del monopatín son impresdindibles para hacer los movimientos: cuatro clásicas y las dos que acaban construyendo un triángulo con las otras dos, situadas en el eje central del patín y que pueden girar 360 grados.

Y, al no ser lo mismo caer sobre la nieve que sobre la carretera, la tabla lleva sujeciones para los pies; aunque es fácil soltarse por motivos de seguridad.
¿Qué necesitas? Una carretera poco transitada para poder hacer esas delicias de bajadas. Y, obviamente, protecciones. La seguridad ante todo.
¿Beneficios? Oh, venga ya. Ahorrarte dinero, disfrutando de la misma manera que lo harías en la nieve. Así que, ¡a disfrutar! ¿A qué esperas para probarlo y darte ese gustillo?